De los gauchos de Güemes a los centinelas de la Patria
- Roberto Arnaiz
- hace 20 horas
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A 88 años de la creación de la Gendarmería Nacional Argentina
Mucho antes de que existiera la Gendarmería Nacional, cuando la independencia todavía no estaba asegurada, los hombres de Martín Miguel de Güemes convirtieron el Norte en una barrera infranqueable. Eran gauchos, campesinos, arrieros, artesanos e indígenas que conocían cada quebrada, sendero y paso de montaña. Con escasos recursos, pero con una extraordinaria capacidad para desplazarse y combatir, impidieron que las fuerzas realistas avanzaran hacia el interior de las Provincias Unidas.
Güemes comprendió que la defensa no podía depender únicamente de los ejércitos regulares ni resolverse en grandes batallas. Era necesario observar los caminos, obtener información, anticipar los movimientos enemigos, ocultar ganado y provisiones, proteger a la población y atacar en el momento favorable. Sus gauchos transformaron el conocimiento geográfico en un arma y organizaron una resistencia capaz de desgastar a tropas mejor equipadas.
Mientras José de San Martín preparaba el Ejército de los Andes y proyectaba la liberación de Chile y Perú, el frente septentrional quedó en manos de Güemes. Después de las derrotas sufridas en el Alto Perú, la caída de Salta y Jujuy habría dejado expuesto el camino hacia Tucumán y las provincias centrales. La Guerra Gaucha evitó ese desenlace y permitió sostener la revolución durante sus años más críticos.
Aquellos hombres no fueron simples jinetes que atacaban y desaparecían en los montes. Integraron una red defensiva en la que participaron comandantes, milicianos, baqueanos, mensajeros, espías y mujeres que transmitían información o auxiliaban a los combatientes. La eficacia del sistema descansaba en la movilidad, la sorpresa, el conocimiento del ambiente y el respaldo de las comunidades locales.
En esa experiencia se encuentra el vínculo histórico y espiritual entre Güemes y la Gendarmería Nacional.
No existe una continuidad orgánica entre las milicias de la Independencia y la institución fundada en 1938. Las separan más de cien años, distintos marcos jurídicos y realidades políticas completamente diferentes. Sin embargo, ambas comparten una concepción del servicio: custodiar los confines del país, controlar sus pasos, conocer el terreno y sostener la autoridad nacional en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
El nacimiento de una fuerza de frontera
El 28 de julio de 1938, durante la presidencia de Roberto Marcelino Ortiz, el Congreso de la Nación sancionó la Ley N.º 12.367, que creó la Gendarmería Nacional. La norma fue publicada en el Boletín Oficial el 11 de agosto de ese año.
La nueva institución debía contribuir a mantener la identidad nacional en las zonas limítrofes, preservar el territorio y garantizar la intangibilidad de los límites internacionales. La extensión del país, el aislamiento de numerosas poblaciones y las dificultades geográficas determinaron que naciera como un cuerpo con organización, formación militar y una disciplina rigurosa.
La Gendarmería debía cumplir funciones policiales en tiempo de paz y estar preparada para integrar el componente terrestre militar en caso de guerra. Esa doble condición definió su carácter como fuerza de seguridad de naturaleza militar y explicó que su organización inicial guardara una estrecha relación con el Ejército Argentino.
Entre sus antecedentes se encontraba el Regimiento de Gendarmería de Línea, cuerpo dependiente del Ejército que había cumplido funciones de vigilancia policial en el entonces Territorio Nacional de Formosa entre 1917 y 1938. De aquella unidad proceden los dos sables cruzados incorporados al distintivo institucional, símbolos de “Energía y Corrección”.
Los primeros gendarmes fueron destinados a montañas, selvas, desiertos y pasos cordilleranos. Allí debieron recorrer enormes distancias, combatir el contrabando, auxiliar a poblaciones aisladas y hacer efectiva la soberanía argentina. En muchos parajes, sus puestos fueron durante décadas la manifestación más próxima del Estado.
Su tarea no consistía en custodiar una línea abstracta dibujada sobre el mapa. Debían habitar el límite, conocer sus caminos, comprender las características de cada región y establecer vínculos con sus pobladores. Esa forma de ejercer la autoridad nacional encontraba un antecedente moral en los gauchos que habían defendido el Norte durante la emancipación.
Güemes, numen tutelar de la Fuerza
La relación de la Gendarmería con Martín Miguel de Güemes excede la evocación ceremonial. La institución lo reconoce como su numen tutelar porque representa las virtudes que deben orientar al gendarme: patriotismo, austeridad, valor, conocimiento del terreno, capacidad de sacrificio y compromiso con la defensa nacional.
La Escuela de Gendarmería Nacional, creada el 2 de mayo de 1944, lleva su nombre. Desde 1957, quienes alcanzan el grado de comandante general portan como atributo de mando una réplica de su sable. Los cadetes reciben otra reproducción al jurar la Bandera, como símbolo de la responsabilidad asumida ante la Nación.
La Fuerza adoptó además, con autorización expresa de sus descendientes, el escudo de armas de la familia Güemes como emblema heráldico. Estos elementos no establecen una filiación institucional directa, sino una continuidad de principios entre quienes frenaron las invasiones realistas y los actuales custodios de los límites argentinos.
Ese vínculo fue consagrado el 27 de julio de 2022 mediante el Decreto N.º 433. La norma otorgó a Martín Miguel de Güemes, con carácter póstumo, el título de “Director Nacional de Gendarmería Honoris Causa”.
Los fundamentos del decreto señalaron que la historia y la identidad de la institución se encuentran emocional y profesionalmente ligadas al conductor salteño. También destacaron que fue el primer general que protegió el Norte junto con sus Infernales y que la función del gendarme prolonga el sentido de aquella epopeya.
La distinción no convirtió retrospectivamente a Güemes en fundador de un organismo creado 117 años después de su muerte. Lo reconoció como su precursor espiritual: el jefe que comprendió que la soberanía debía defenderse mediante el conocimiento, la vigilancia constante y la voluntad de permanecer aun en las condiciones más adversas.
La Gendarmería en la guerra de las Malvinas
La historia de la institución también se escribió en el Atlántico Sur. Durante la guerra de 1982, efectivos provenientes de diferentes unidades fueron enviados a las islas e integrados a las operaciones de la Compañía de Comandos 601 del Ejército Argentino. Por iniciativa propia, aquellos hombres adoptaron el nombre de Escuadrón Alacrán.
El 30 de mayo, mientras se desplazaban en un helicóptero del Ejército para cumplir una operación, la aeronave fue alcanzada por un ataque británico. Seis gendarmes perdieron la vida: el primer alférez Guillermo Nasif, el subalférez Jorge Evaristo Aguila, el sargento ayudante Ramón Acosta, los cabos primeros Marciano Verón y Víctor Samuel Guerrero, y el gendarme Juan Carlos Treppo.
A pesar de las pérdidas, los sobrevivientes continuaron operando. Ese mismo día recibieron una nueva orden para brindar seguridad a un grupo de ingenieros de la Infantería de Marina en las proximidades del monte Dos Hermanas.
Después del cese del fuego, la enseña del Escuadrón fue ocultada entre las ropas de un subalférez para impedir que cayera en manos enemigas. Aquel gesto expresó el sentido del honor de quienes habían llegado a las islas dispuestos a cumplir con su deber hasta las últimas consecuencias.
Entre los gauchos que detuvieron a los realistas y los integrantes del Escuadrón Alacrán existe una misma actitud frente al peligro: la decisión de mantenerse firmes cuando la Patria exige coraje, disciplina y sacrificio.
Un legado que permanece
Las amenazas actuales son diferentes. Ya no son ejércitos realistas los que descienden por las quebradas, pero el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando, el tráfico de armas y otras formas del crimen organizado plantean desafíos complejos. Enfrentarlos requiere preparación profesional, inteligencia criminal, tecnología, coordinación entre organismos y cooperación con los países vecinos.
A esas responsabilidades se suman tareas menos conocidas: rescatar personas, intervenir ante catástrofes, controlar rutas, auxiliar a comunidades aisladas y garantizar la seguridad en lugares donde las distancias dificultan una respuesta inmediata.
Los medios se transformaron. Las partidas montadas dieron paso a vehículos, aeronaves, radares, escáneres, sistemas de comunicaciones y unidades especializadas. La geografía, sin embargo, continúa exigiendo cualidades semejantes a las de aquellos jinetes del Norte: resistencia, adaptación, conocimiento del ambiente y voluntad de servicio.
Cada 28 de julio se conmemora la sanción de la ley que dio origen a la Gendarmería Nacional, pero también se honra a las generaciones que recorrieron caminos solitarios, custodiaron pasos cordilleranos, combatieron en las islas Malvinas o murieron en cumplimiento del deber.
En los puestos más alejados perdura algo del espíritu de aquellos gauchos que vigilaban el horizonte desde las alturas salteñas y jujeñas. Cambiaron los uniformes, las armas y los peligros; permanece el compromiso con la Nación.
Güemes y sus hombres defendieron una Patria que luchaba por existir. La Gendarmería Nacional protege el país que ellos ayudaron a construir.
A 88 años de su creación, nuestro reconocimiento a sus integrantes. Allí donde la geografía parece señalar el final de la Argentina comienza la responsabilidad de custodiarla.
Bibliografía y fuentes consultadas
Argentina. Congreso de la Nación. Ley N.º 12.367. Creación y organización de la Gendarmería Nacional. Sancionada el 28 de julio de 1938 y publicada en el Boletín Oficial el 11 de agosto de 1938. Consulta en Argentina.gob.ar.
Argentina. Poder Ejecutivo Nacional. Decreto N.º 433/2022. Título póstumo de Director Nacional de Gendarmería Honoris Causa al general Martín Miguel de Güemes. Buenos Aires, 27 de julio de 2022. Texto completo.
Frías, Bernardo. Historia del general Martín Güemes y de la provincia de Salta, o sea de la Independencia argentina. Salta, diversas ediciones.
Gendarmería Nacional Argentina. “Historia institucional”. Sitio oficial.
Gendarmería Nacional Argentina. “Distintivo oficial de Gendarmería Nacional”. Sitio oficial.
Gendarmería Nacional Argentina. “Gendarmería Nacional en la Guerra de Malvinas”. Sitio oficial.
Gendarmería Nacional Argentina. “Martín Miguel de Güemes y su Ejército de Infernales”. Sitio oficial.
Mata de López, Sara Emilia. Los gauchos de Güemes. Guerras de independencia y conflicto social. Buenos Aires, Sudamericana, 2008.
Paz, Gustavo L. “La hora del Cabildo: Jujuy y su defensa de los derechos del pueblo en 1811”. En diversos estudios sobre la militarización y la sociedad del Norte rioplatense durante la Independencia.
Senado de la Nación Argentina. Ley N.º 26.125. Declaración del general Martín Miguel de Güemes como Héroe Nacional. Sancionada el 2 de agosto de 2006.
