URQUIZA Y EL COLEGIO QUE FORMÓ A LOS HOMBRES DE LA ARGENTINA MODERNA
Mi relación con el Colegio del Uruguay comenzó cuando era un joven cadete del Colegio Militar de la Nación. A comienzos de la década de 1980 fui en comisión a Concepción del Uruguay. En aquella oportunidad participé en la entrega de una bandera que enviaba el Colegio Militar al histórico establecimiento fundado por Urquiza.
Años después viví en Concepción del Uruguay y disfruté los actos de su 150.º aniversario, en 1999. Conocí de cerca el orgullo que siente la ciudad por su colegio y el prestigio de su cuerpo docente. Para los uruguayenses, su historia forma parte de la identidad de la comunidad.
Hoy, al estudiar su pasado, aquel recuerdo adquiere otro significado. La presencia de un cadete del Colegio Militar y la entrega de una bandera permiten evocar el vínculo entre dos instituciones que, en momentos distintos, contribuyeron a la formación de dirigentes y militares argentinos.
Antes de que Julio Argentino Roca llegara a la presidencia, antes de que Eduardo Wilde impulsara reformas educativas y de que Victorino de la Plaza asumiera grandes responsabilidades de gobierno, los tres habían pasado por aquellas aulas. El Colegio del Uruguay fue uno de los espacios donde comenzó a prepararse una parte de quienes después conducirían el país.
Un colegio antes de la Constitución
El 28 de julio de 1849, Urquiza, entonces gobernador de Entre Ríos, fundó el Colegio del Uruguay. Faltaban casi tres años para Caseros y cuatro para la Constitución Nacional. La iniciativa educativa precedió a su llegada a la presidencia de la Confederación.
La fecha importa. En medio de una organización política todavía incierta, Urquiza destinó esfuerzos a una institución cuyo resultado no podía medirse de inmediato. Formar jóvenes exigía años, profesores, recursos y continuidad.
El establecimiento amplió las posibilidades de estudiar más allá de Buenos Aires y Córdoba. Su enseñanza preparatoria convivió, en distintas etapas, con estudios jurídicos, comerciales y militares. El proyecto reunía necesidades diversas de una sociedad que debía organizar sus instituciones y ampliar sus actividades.
Viajar desde el interior para estudiar
Para muchas familias, mandar a un hijo a Concepción del Uruguay significaba afrontar distancias considerables y una separación prolongada. El internado y las becas ayudaban a convertir ese viaje en una posibilidad real.
Luis Felipe Aráoz, que ingresó en 1857, dejó un testimonio de aquella experiencia. Recordó que el colegio proporcionaba alojamiento, alimentación, asistencia médica, libros y útiles; también ropa a quienes no podían procurársela. Su descripción muestra una ayuda que excedía el acceso a las clases.
Aráoz evocó la llegada de estudiantes de distintas provincias y situó entre sus compañeros al tucumano Julio Argentino Roca. Jóvenes que difícilmente se habrían conocido en sus lugares de origen compartían ahora aulas, comidas y preocupaciones.
Podemos reconocer allí una dimensión importante de la formación: aprender a convivir con personas de otras regiones. El país dejaba de ser solamente un mapa o una sucesión de noticias y adquiría los rostros y las voces de los compañeros.
Larroque: organizar la enseñanza
Una institución necesita algo más que la voluntad de su fundador. El educador francés Alberto Larroque, al frente del colegio entre 1854 y 1863, fue una figura decisiva en su organización académica.
Durante su gestión se sucedieron reformas de los planes de estudio. Aquella búsqueda muestra que la enseñanza estaba en construcción: había que decidir qué conocimientos ofrecer y cómo preparar a los alumnos para distintas trayectorias.
El colegio pasó al ámbito nacional durante la Confederación. Después de Pavón, las dificultades de financiamiento volvieron a poner a prueba su continuidad. Su historia educativa estuvo ligada a los cambios políticos del país.
La experiencia también obliga a precisar el significado de su carácter laico. La institución fue pionera en la enseñanza secundaria dirigida por el poder público, pero tuvo contenidos religiosos en diferentes momentos. Su evolución no puede reducirse a una separación completa, desde el comienzo, entre educación y religión.
Las aulas y la Generación del 80
La nómina de antiguos alumnos permite reconocer el alcance de aquella experiencia: Julio Argentino Roca, Victorino de la Plaza, Eduardo Wilde, Olegario Víctor Andrade, Onésimo y Honorio Leguizamón, entre otros, pasaron por el colegio.
Sus trayectorias posteriores se desplegaron en la política, la medicina, el derecho, la literatura y la educación. Para estudiar la influencia del establecimiento conviene seguir esas vidas, sin atribuirle por sí solo todas sus ideas o decisiones.
La Generación del 80 no fue un grupo formado íntegramente en una misma institución. El Colegio del Uruguay fue uno de sus espacios de formación y reunió a figuras que más tarde ocuparon posiciones importantes en la vida pública.
Una escuela ofrece conocimientos, pero también experiencias compartidas. La convivencia entre alumnos de distintas procedencias permite comprender cómo podían surgir relaciones que continuaran después de abandonar las aulas. Esa es una de las dimensiones más interesantes de su legado.
La sección militar y la formación de Roca
El 30 de abril de 1857 quedó legalizada por decreto la sección militar del Colegio del Uruguay. Larroque había impulsado su creación y propuesto como responsable al teniente coronel Nicolás Martínez Fontes, hijo.
La enseñanza incluía instrucción de infantería y caballería, manejo de armas, movimientos y formación de batalla. La preparación militar se incorporaba así a un establecimiento que también ofrecía estudios generales.
Roca recibió formación en ese ambiente. El testimonio de Aráoz lo presenta cursando estudios preparatorios y los correspondientes a su carrera militar. Su educación permite relacionar la preparación intelectual con los primeros pasos de una trayectoria en las armas.
La sección fue uno de los antecedentes de la enseñanza profesional de oficiales en la Argentina. En 1869, durante la presidencia de Sarmiento, la Ley 357 autorizó la creación de la escuela que daría origen al Colegio Militar de la Nación. Juan Czetz fue su primer director.
El vínculo entre ambas experiencias reside en una necesidad compartida: formar oficiales mediante conocimientos e instrucción sistemática. El Colegio Militar tuvo su propia creación legal y organización; el Colegio del Uruguay había anticipado una parte de ese esfuerzo educativo.
Una historia que continuó más allá de la Generación del 80
El alcance del colegio no se agotó en los dirigentes de fines del siglo XIX. Entre quienes pasaron por sus aulas estuvo también Arturo Frondizi, presidente de la Nación entre 1958 y 1962. Su presencia en esa historia permite reconocer la continuidad de una institución que formó a distintas generaciones.
Los nombres de escritores, juristas, científicos y educadores amplían todavía más ese legado. Su valor no reside solamente en haber tenido futuros presidentes como alumnos, sino en haber sostenido un espacio de estudio cuya influencia alcanzó diferentes ámbitos de la vida nacional.
Educar para un país todavía en construcción
El legado de Urquiza puede observarse en la persistencia de una institución que atravesó cambios de gobierno, conflictos y dificultades materiales. También en la diversidad de las trayectorias de quienes estudiaron allí.
Sus aulas no produjeron una única posición política. Reunieron personas que después seguirían caminos diferentes. Esa diversidad permite apreciar el colegio como un espacio de formación más amplio que cualquier partido o administración.
La historia de la organización nacional suele contarse a través de batallas, constituciones y presidencias. El Colegio del Uruguay incorpora otra dimensión: las condiciones que permitieron a jóvenes del interior estudiar y prepararse para asumir responsabilidades.
Urquiza dejó una obra cuyos resultados se extendieron más allá de su propia vida. Entre sus alumnos estuvieron hombres que participaron en la conducción y en los debates de la Argentina de fines del siglo XIX.
Al recordar aquella comisión como cadete y los actos del sesquicentenario, vuelvo a una institución que conocí en distintos momentos de mi vida. La investigación histórica me permite comprender mejor el orgullo que había encontrado entre sus docentes, sus alumnos y los vecinos de Concepción del Uruguay.
Construir un país también exigía abrir aulas, sostener estudiantes y formar a quienes algún día tendrían que conducirlo. Ese es uno de los legados de Urquiza que el Colegio del Uruguay mantiene vivo.
¿Te gustó este artículo?
Si valorás mi trabajo y querés ayudarme a seguir investigando y escribiendo sobre nuestra historia, podés invitarme un cafecito. Con tu aporte me ayudás a continuar.
Cada colaboración, por pequeña que sea, me ayuda a seguir creando nuevos contenidos. Muchas gracias por acompañarme.
Sumate GRATIS a nuestro canal de WhatsApp
Fuentes y lecturas
Universidad Autónoma de Entre Ríos, Facultad de Ciencia y Tecnología. (2024, 29 de julio). Con una nutrida agenda se celebraron los 175 años del Histórico Colegio. https://fcyt.uader.edu.ar/con-una-nutrida-agenda-se-celebraron-los-175-anos-del-historico-colegio/
Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos. (s. f.). Colegio Nacional «Justo José de Urquiza». https://www.argentina.gob.ar/node/416463
Senado de la Nación. (2005). Proyecto de declaración S-2175/05: 156.º aniversario del Colegio del Uruguay.
Estado nación y escuela secundaria en la Argentina: una mirada a través de los planes de estudio del colegio nacional. (2022). Historia da Educação. https://www.scielo.br/j/heduc/a/xmyJLRjLYK8pBWPQj9ZMBmF/?lang=es
Concepción del Uruguay, historia y turismo. (2018, 2 de agosto). El Colegio del Uruguay visto desde los confines argentinos (1854). Testimonio de Luis Felipe Aráoz, tomado de Del tiempo viejo. https://concepcionhistoriayturismo.com/2018/08/02/el-colegio-del-uruguay-visto-desde-los-confines-argentinos-1854/
Concepción del Uruguay, historia y turismo. (2020, 10 de mayo). El aula militar de Colegio «Justo José de Urquiza». https://concepcionhistoriayturismo.com/2020/05/10/el-aula-militar-de-colegio-justo-jose-de-urquiza/
Ejército Argentino. (2019, 11 de abril). Colegio Militar de la Nación: 150 años de vida y nuevo director. https://www.argentina.gob.ar/noticias/colegio-militar-de-la-nacion-150-anos-de-vida-y-nuevo-director




Comentarios